

No falla.
El minivestido dorado firmado por Fernando Peñamil va con todo.
Con extra-pitillo y unos buenos zapatos, o un look más cómodo con maxigafas y obvio mi SHOPPING BAG.
Si de fondo le pones un buen bólido y una preciosa Villa,
parecerás un retrato del mismísimo Da Vinci.
¿No crees?